¿Y ahora?

Fue una semana intensa de lectura.

Ávida devoré cada uno de los cuatro libros de la saga, leyendo casi dos mil páginas a lo largo de estos siete días.

Incluso soñé con aquello tan imposible como irreal, mas tan cierto en las complejidades de mi cabeza.

Así logré abstraerme. Se está mucho mejor ahí encerrada en mi inextricable cabeza que acá fuera.

Pero hoy, al cruzarse con el esperado- y temido- "FIN", supe que había perdido la razón que me mantenía en pie.