Miau
Mientras caminaba en su dirección, iba pensando en los agujeros negros y en cómo ni siquiera los fotones podían escapar a su campo gravitatorio.Extrañas imágenes conformaban un horizonte de sucesos dentro de mi cabeza. Estrellas arrastradas por una fuerza incontrolable se desdibujaban por la poderosa atracción de aquel punto caótico e imperceptible a mis ojos.
Y pese a que mis pies tullidos por el frío y el dolor sangraban, seguía avanzando hacia él. Pude distinguir sus facciones suaves iliminadas por una pálida luz azulina. Vestía una cazadora oscura y un grueso gorro de lana envolvía sus cabellos. Fumaba con insistencia, dejando escapar el humo en grandes bocadanas que se perdían en la fría noche. Irremediablemente lo buscaba. De una forma curiosa e inquietante, estaba segura que necesitaba llegar a él.
Pero entonces un gato dorado saltó a la vereda y engrifado maulló.La voz del gato sonó terrorífica enmedio de aquella oscuridad y quebró el silencio imperante. Me detuve. - Miauuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu - El sonido se multiplicó por mil dentro de mi cabeza y la imagen del gato dorado la ocupó por completo.