Cálmate

Mañana hay que pagar el arriendo. Debo un mes y medio además del mes
en curso. Cerca de 300 mil pesos en total. Terrible para mi
presupuesto. Macabro para mi salud mental.

 ¿Qué excusa le diré ahora al casero? Ese hombre me correrá a patadas
de mi torre de seguridad. ¿Y adónde me iré? La situación me desespera.

 También está la posibilidad de haberme contagiado una venérea o hasta
el VIH y no saberlo. Sí, puede haber pasado por esa única vez que
decidí actuar como mujer progresista y liberal en la peor situación
posible. ¿Un cantinero-actor-bien promiscuo? ¿Podía elegir peor? ¿Y si
tenía VIH? ¿Y si me lo pegó? ¿Tanto me costaba tener un condón o decir
que no por no tenerlo?

 El miedo se disiparía - o se confirmaría- si por fin me atreviera a
hacerme el examen. ¿Por qué no lo hago?

 Con todo esto en la cabeza, jamás podré calmarme.